Los conceptos se renuevan
Las últimas tendencias en responsabilidad social empresarial incluyen la promoción de la equidad de género, la adopción de prácticas de economía circular y el reconocimiento de la importancia de la generación plateada. Estas tendencias reflejan una evolución hacia un enfoque ético y sostenible en los negocios.
Por Suzetti Hanael
Si algo se ha demostrado con el pasar del tiempo es que la responsabilidad social no es estática. De hecho, la pandemia ha impulsado una actualización más de este concepto y ha puesto sobre la mesa nuevos enfoques.
“Ha obligado a pensar más allá, porque ha demostrado que lo que venían haciendo las empresas, como cuidar el medioambiente y cumplir con las normas laborales, no es suficiente. Las compañías tienen que hacer más, y preocuparse por las personas, empezando por aquellas que están dentro de la organización”, sostiene Rosario Sheen, consultora especialista en sostenibilidad empresarial.
✓ DIVERSIDAD E INCLUSIÓN
La diversidad, la equidad y la inclusión han pasado a primer plano como terrenos clave para la responsabilidad social. En los últimos años, se ha visto una evolución significativa en la actitud de las empresas hacia estos temas. Por ejemplo, en cuanto a equidad de género, un estudio de Ipsos arrojó que, en el 2022, hubo un aumento en las políticas de equidad salariales, cuotas para mujeres en puestos gerenciales, en licencias de maternidad y paternidad extendida, entre otros.
“La diversidad y la inclusión atraen talento de alta calidad y fomentan la innovación, lo que puede impulsar el desarrollo de productos y servicios más creativos. Además, algunas empresas líderes han demostrado que puede ser un motor de éxito empresarial, lo que motiva a otras a seguir su ejemplo”, comenta Óscar Baldeón, director ejecutivo y fundador de Igualab.
✓ NUEVA SOSTENIBILIDAD
Que “sostenibilidad” signifique solo cuidar el medioambiente quedó en la década pasada. Ahora se considera que este término engloba el buen manejo de todo tipo de recursos y considera todos los impactos a corto, mediano y largo plazo. “La sostenibilidad del negocio y la gestión ESG son valores fundamentales que guían las acciones de las empresas conscientes para integrar prácticas responsables en toda la cadena de suministros”, afirma Alejandra Campero, Procurement & Sustainability Director de Backus.
Un gran ejemplo de este enfoque es la economía circular, que está demostrando ser clave para enfrentar graves problemas como la crisis climática y la pérdida de biodiversidad. “Las empresas que adoptan la economía circular, no solo como un programa sino como el núcleo de su estrategia, tienen un camino para lograr sus objetivos climáticos, así como nuevas oportunidades de negocio”, asegura Luisa Santiago, directora ejecutiva de la Fundación Ellen MacArthur en América Latina.
Un estudio publicado por esta fundación indica que las estrategias de economía circular pueden reducir el riesgo de inversión, volviendo a la compañía más atractiva para inversionistas. “Hemos visto un crecimiento en el número de empresas comprometidas con estos principios, pero queda trabajo por hacer. Muchas organizaciones abordan soluciones de economía circular al final de la cadena de suministro, como el reciclaje y la refabricación. Sin embargo, las mejores oportunidades, y aquellas con el menor impacto ambiental, son soluciones que abordan el inicio de la cadena de suministro y mantienen los productos en uso en su valor más alto, como la reutilización”, agrega Santiago.
La responsabilidad social actual demanda un compromiso genuino por parte de las organizaciones, y en muchos casos, una transformación profunda desde la alta dirección.
▶ ECONOMIA PLATEADA
En los últimos tres años, ha tomado relevancia el papel que juegan los adultos de 50 a 60 años en la economía.
- Es una población que envejece a un ritmo más lento que en décadas anteriores y posee un importante poder de consumo. Ello no pasa desapercibido para las empresas en países desarrollados, que ya incluyen la llamada “economía plateada” en sus acciones de inclusión.
- En América Latina, será imprescindible. Se estima que más de una de cada cuatro personas (27,5%) tendrá más de 60 años en el 2050. Es la región del mundo que más rápidamente envejece.
(Fuente: Grupo BID, 2020). - “Para que esta noción tenga un impacto real y se considere dentro de la responsabilidad social, la empresa tiene que decir qué hace con esa persona. Por ejemplo, si invierte en su educación o si la involucra en una iniciativa interna con un cargo de liderazgo. Tiene que ir más allá de la contratación del talento”, afirma Rosario Sheen.
Empresa Editora El Comercio
Copyright© elcomercio.pe – Grupo El Comercio
Todos los derechos reservados