Altos estándares en formación médica
Mediante la reacreditación, la Facultad de Medicina Humana “Manuel Huamán Guerrero” fortalece una propuesta académica que integra calidad educativa, investigación y experiencia clínica.
La formación médica exige estándares académicos cada vez más rigurosos, una sólida base ética y una estrecha vinculación con la realidad del sistema de salud del país. En ese marco, la Facultad de Medicina Humana “Manuel Huamán Guerrero” de la Universidad Ricardo Palma (URP) y su Escuela Profesional de Medicina Humana y la Escuela de Residentado Médico y Especialización, vienen fortaleciendo su modelo formativo a través de la actualización curricular, el impulso a la investigación, la modernización de su infraestructura y una articulación activa con hospitales y servicios de salud.
Calidad ante todo
Recientemente, la carrera de Medicina Humana culminó su proceso de evaluación para la reacreditación internacional ante el IAC CINDA, que da continuidad a la acreditación obtenida para el periodo 2020-2025. “El proceso se inició con la elaboración de dos documentos fundamentales: la guía de antecedentes y el informe de autoevaluación. Tras su envío a CINDA por vía electrónica, se programó una visita presencial de pares evaluadores internacionales procedentes de España, Colombia y Chile, quienes estuvieron en nuestras instalaciones entre el 2 y el 5 de diciembre”, señala el Dr. Jaime Lama Valdivia, decano de la Facultad de Medicina Humana “Manuel Huamán Guerrero”.
Asimismo, agrega que la evaluación se estructuró en torno a cuatro ejes estratégicos:
- Enseñanza–aprendizaje: Se valoró la solidez del cuerpo docente y la implementación del nuevo plan de estudios 2024-I.
- Investigación: Se destacó la producción científica de la facultad y el posicionamiento de su revista médica, que en el 2023 alcanzó el cuarto lugar en el ranking Scimago de las universidades nacionales.
- Responsabilidad social: Se reconocieron las acciones orientadas a la extensión cultural y la proyección social.
- Gestión académico-administrativa: Se valoraron los avances en la modernización de infraestructura, renovación de equipamiento, adquisición de bases de datos electrónicas y mejoras en los laboratorios, en especial el de simulación.
Aprender desde la práctica
La facultad también firma acuerdos con diferentes sedes hospitalarias para que sus estudiantes de Medicina Humana realicen prácticas profesionales en estos espacios, que cuentan con docentes tutores de distintas especialidades. Como contraprestación, brinda capacitación, entrega mobiliario y equipamiento médico en calidad de donación, que benefician al sistema de salud. En noviembre pasado, por ejemplo, donó al Hospital Nacional Dos de Mayo un ecocardiógrafo que permitirá mejorar el diagnóstico y seguimiento de pacientes con diversas patologías cardíacas.
Estos convenios tienen una vigencia de tres años. “Nuestros estudiantes realizan prácticas en distintos niveles de formación: pregrado, internado médico y residentado para médicos generales que desean lograr una especialidad o subespecialidad. Hasta el momento hemos visitado 21 sedes hospitalarias y en muchas de ellas se ha entregado equipamiento. Entre las más recientes se encuentran el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins, el Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen, el Hospital Nacional Hipólito Unanue, el Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión y el Hospital de San Juan de Lurigancho”, detalla el Dr. Jaime Lama.
Por otro lado, Lama resalta la realización, por primera vez, del Examen Nacional de Ciencias Básicas (ENCIB), organizado por la Asociación Peruana de Facultades de Medicina (ASPEFAM) y dirigido a estudiantes que han culminado el tercer año de la carrera de Medicina.
Esta evaluación, de carácter piloto y participación voluntaria, contó con la intervención de todas las facultades de medicina del país y tuvo como objetivo ofrecer una medición imparcial del nivel de preparación académica en ciencias básicas, que sirva como insumo para la mejora de la enseñanza. A partir del año 2026, este examen será obligatorio.
Formación, práctica e investigación
Otro punto resaltado por el decano es la reciente realización de la elección de plazas de internado médico en los hospitales de las DIRIS Lima Centro, Sur, Este, Norte y la DIRESA Callao. Se trata de un paso clave en la formación profesional de los estudiantes de Medicina Humana, porque pasan un año completo realizando actividades asistenciales y académicas en hospitales públicos y del sistema de salud. Esto les permite aplicar los conocimientos adquiridos en la universidad en un entorno real de atención.
“Como Facultad de Medicina Humana, mantenemos convenios con hospitales del Ministerio de Salud, de las Fuerzas Armadas y Policiales y de EsSalud, en los que se ofrecen plazas para el internado médico. Cada institución cuenta con su propio proceso de selección; en el caso de EsSalud y de los hospitales de las Fuerzas Armadas y Policiales, los estudiantes deben rendir y aprobar un examen para iniciar el internado. Por nuestra parte, elaboramos un cuadro de méritos basado en el promedio ponderado histórico y, a partir de ese orden, los alumnos eligen la sede donde realizarán esta etapa de su formación”, comenta.
El internado médico tiene una duración de 12 meses, al término de los cuales el estudiante culmina la carrera y queda en condiciones de iniciar los trámites para obtener la constancia de egresado, el grado de bachiller y el título profesional. La facultad garantiza plazas para todos los alumnos a través de convenios vigentes con el MINSA, que incluyen sedes en Lima y en regiones como Cañete, Huánuco y Junín.
Desde la pandemia, el internado incorpora además una rotación en atención primaria de salud, de aproximadamente tres meses, que permite a los estudiantes conocer una realidad distinta a la hospitalaria y prepararse para el primer nivel de atención, ámbito en el que suelen iniciar su ejercicio profesional.
Investigar y publicar
La Facultad de Medicina Humana también promueve la producción científica como parte de las condiciones básicas de calidad exigidas por la SUNEDU. Para ello, cuenta con un cuerpo docente con alta producción científica, inscrito en el RENACYT, y desarrolla la investigación formativa en diferentes asignaturas. En estos cursos, los estudiantes realizan proyectos de investigación con asesoría de docentes, que se cristalizan posteriormente en publicaciones en revistas científicas.
Estas iniciativas se complementan con diversos estímulos, como el reconocimiento a alumnos que han publicado en revistas médicas indexadas y el otorgamiento de incentivos económicos a los mejores proyectos del taller titulación por tesis. Asimismo, la facultad viene trabajando en la implementación de un semillero de investigación, que permitirá a los estudiantes contar desde su ingreso con la mentoría de un docente investigador a lo largo de su formación.
Finalmente, el Dr. Jaime Lama Valdivia destaca que hay muchas razones para que un egresado de secundaria escoja la URP para estudiar Medicina: cuenta con un plan de estudios moderno, se preocupa en capacitar constantemente a su cuerpo docente, mantiene una infraestructura y equipamiento en permanente proceso de renovación, firma convenios que permiten a estudiantes y docentes realizar experiencias académicas en el extranjero, cumple con los estándares básicos de calidad respaldados por la IAC CINDA, mantiene un buen grado de empleabilidad y ofrece estabilidad económica a las familias de sus estudiantes, ya que la escala de pensiones se mantiene durante toda la carrera.
“Además, la Universidad cuenta con diversas modalidades de admisión, que incluyen el examen general, de aptitud académica, Beca 18, modalidad pre promocional y exonerados. Además de reservar un 5% de vacantes para personas con discapacidad”, concluye.
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