Sol, mar y desarrollo

El turismo de playa se ha convertido en un importante motor económico para muchas localidades del país. La diversidad de nuestras costas permite desde el avistamiento de ballenas hasta la práctica deportiva, convirtiéndose en una fuente inagotable de experiencias.

Oct 7, 2025

Con más de 3.000 kilómetros de extensión —de los cuales 1.693 son playas—, la costa peruana alberga una diversidad de escenarios que van desde apacibles caletas hasta balnearios con olas ideales para surfear. Estos espacios dinamizan la economía local mientras ofrecen descanso y diversión.

“Contamos con un gran potencial para desarrollar el turismo náutico, en playas y mar adentro, aprovechando la gran cantidad de islas e islotes de nuestro litoral. Tenemos playas en el norte, centro y sur del país, cada una con características propias, que favorecen desde el descanso familiar hasta el turismo deportivo, como el surf, kayak y buceo”, comenta Carlos Loayza, gerente general de la Cámara Nacional de Turismo del Perú (Canatur).

Asimismo, agrega que nuestro país tiene la ventaja de contar con dos de las corrientes marítimas más importantes del mundo, la fría de Humboldt y la cálida de El Niño. Esa dinámica oceánica ha originado una biodiversidad única, que el país debe aprovechar con responsabilidad.

“Existen iniciativas público-privadas que buscan impulsar el turismo de playas, principalmente en el norte del país. El reto no es imitar al Caribe, sino crear nuestro propio nicho de mercado, ofreciendo a los visitantes lo que tenemos y complementándolo con las tradiciones locales, como la pesca artesanal, los caballitos de totora y la navegación a vela. A ello se suma el enorme valor gastronómico de nuestro litoral. Es necesario aprovechar toda esta riqueza, pero también protegerla para las nuevas generaciones”, subraya Carlos Loayza.

En el norte

En Piura, el turismo es un pilar de la economía regional. Isabel Ancajima, presidenta de la Asociación Peruana de Agencias de Viajes y Turismo, filial Piura, recuerda que esta región se ubica entre el tercer y cuarto destino más visitado del país, y dentro de esa dinámica el turismo de playa es el protagonista.

Cabo Blanco, Órganos, Máncora y Vichayito conforman un reconocido corredor turístico de playa. Además, esta región ofrece sol durante todo el año, con un promedio de temperatura normal que va desde los 17 °C en los meses de julio, agosto y setiembre hasta los 34 °C en febrero y marzo, según el Senamhi. Sin embargo, la sensación térmica puede superar los 40 °C en algunas ocasiones.

“En las temporadas de Fiestas Patrias y Año Nuevo, la región se llena de vida durante los viajes de promoción estudiantil. Solo en esa temporada, más de 35.000 jóvenes llegan para disfrutar de las playas. Pero si bien los millennials lideran las visitas, a ellos se suma un turismo familiar en crecimiento”, señala Isabel Ancajima.

Ballenas a la vista

Uno de los atractivos del mar peruano es el avistamiento de ballenas. Entre julio y octubre, más de 5.000 de estos mamíferos migran desde la Antártida y pasan frente a las costas de Piura y Tumbes. A ellos se suman los delfines, tortugas y lobos marinos que se acercan a las embarcaciones.

El viceministerio de Turismo calcula que el 51% de los turistas que visitan las playas de estas dos regiones tienen como principal motivación la observación de fauna marina. “Cada año, esta actividad atrae a más de 25.000 visitantes, quienes permanecen entre tres y cuatro días en la región”, destaca Ancajima.

Según el Mincetur, el gasto promedio por turista en Piura asciende actualmente a S/1.251, lo que dinamiza la economía local.

¡Ven al sur!

En Arequipa destacan Camaná, Mollendo y Punta de Bombón, cuyas playas son muy concurridas en verano. Puneños, cusqueños y moqueguanos suelen veranear en esta zona. No es raro ver extranjeros, principalmente bolivianos, disfrutando del sol y la brisa marina, las aguas limpias y la riqueza gastronómica de la zona.

Sin embargo, aún hay mucho por hacer. Walter Bustamante Cano, presidente de la Cámara Regional de Entidades Turísticas de Arequipa (Caretur Arequipa) resalta la existencia de zonas costeras con gran potencial, como playa Corío, que aún no están desarrolladas turísticamente. “El clima en Corío es maravilloso. El aire es limpio y el cielo despejado, sin nubosidad. En general, las playas de Moquegua y Arequipa tienen sol todo el año, lo que incluso favorece el desarrollo de energía solar”, destaca.

Sostiene que se requiere invertir en infraestructura moderna, con carreteras más amplias, tren de acceso y servicios básicos que faciliten la llegada de turistas. Asimismo, propone recuperar la navegación como una alternativa que combine turismo y transporte regular de pasajeros, tal como ocurría en los vapores del siglo XIX. De este modo, el traslado se convertiría en una experiencia única.

A esta oferta se añade la riqueza gastronómica local, con erizos, camarones y una gran variedad de pescados. “Es necesario educar a las nuevas generaciones a reconocer y valorar su país. Convertir a los niños en los primeros turistas de playa no solo fortalecería la identidad cultural, sino que también garantizaría un futuro sostenible”, señala Bustamante Cano.

El desarrollo adecuado del turismo náutico permite diversificar el portafolio de experiencias, impulsar la conservación de los ecosistemas marinos y favorecer el desarrollo económico de las comunidades locales.

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