Jueves, 21 de enero del 2021

Educación virtual: estas son las lecciones aprendidas del 2020

Docentes universitarios destacan su papel de curador de contenidos y exponen los principales aprendizajes del 2020.

Educación virtual: estas son las lecciones aprendidas del 2020
Los docentes tuvieron que adaptarse a la virtualidad y aprender a usar las herramientas digitales.

Aproximadamente, 850 millones de niños y jóvenes de todo el mundo tuvieron que estudiar en sus casas el pasado 2020, según estimaciones de las Naciones Unidas. Todos ellos han aprendido importantes lecciones. ¿Cuáles son en el caso de los docentes peruanos y cómo las aplicarán en el 2021?

La Universidad San Ignacio de Loyola (USIL), por ejemplo, “hemos utilizado algunos recursos tecnológicos como aliados estratégicos: Canvas, Zoom, Instructure, Rebus, Blackboard Collaborate y USIL On-life, plataforma educativa 100% virtual con e-commerce. Este año continuará aprovechando estas herramientas e invertirá en otros softwares para dinamizar las clases”, expresa Gelkin Pulido Ruiz, gerente de e-Learning de esta casa de estudios.

Además, comenta que desde el 2018, los profesores cuentan con USIL Digital Learning Factory, un laboratorio de producción y generación de contenido, que potencia la educación virtual con alta tecnología. Gracias a ello, en el 2020 se dictaron más de 272.600 horas de sesiones virtuales en todos los servicios de la Corporación Educativa USIL. Y más de 10.600 personas asistieron a más de 1.000 eventos del Aula Digital del Sistema de Progresión Universitaria (SPU) de esta casa de estudios.


✓ LA CALIDAD DEL APRENDIZAJE



Tanto estudiantes como alumnos supieron adaptarse a una nueva forma de enseñar y de aprender. En la Universidad de Lima, “en entornos virtuales el alumno debe protagonizar su proceso de enseñanza-aprendizaje. En este nuevo escenario, el docente asume un rol de curador de contenidos, de mediador en la creación de experiencias pedagógicas significativas”, indica el profesor Juan Carlos García, decano de la Facultad
de Comunicación.

Esta figura del curador de contenidos va de la mano
con el nuevo estilo de participación de los estudiantes, que ahora usan más recursos para formar y complementar sus ideas. Durante sus participaciones incluyen, por ejemplo, videos, enlaces a artículos y fotografías. Ello enriquece la experiencia de aprendizaje. Las clases no giran únicamente en torno a lo que dice el profesor o a una lectura, sino que se abren a muchos otros puntos de vista.

Otra visión de las clases virtuales la brinda el profesor de Economía de la Universidad del Pacífico Carlos Parodi. Para él, una de las claves es mantener el contacto cercano con los alumnos, a través del chat y de otros medios. “El alumno tiene que sentir que el profesor se preocupa por él”.

Asimismo, considera muy importante usar la pizarra. Los alumnos toman de esta o le toman y luego imprimen la clase. También considera necesario hacer las clases muy dinámicas y procurar que participen todos, así como hacer bromas por ratos y reírse con los jóvenes.

HACIA LA VIRTUALIDAD TOTAL: Muchos cursos
no se pudieron llevar a cabo bajo la modalidad virtual al 100%, debido a su naturaleza práctica.

PROYECCIONES

En un futuro cercano, cuando se retorne a la presencialidad, la mayor parte de los centros de estudio mantendrán una parte de sus cursos a distancia. Cabe anotar que el hecho de mantenerse en casa, cuidando la salud, ha generado que muchos estudiantes puedan subir sus promedios. En USIL, comparando el ciclo 2019-02 (antes de la pandemia) con el ciclo 2020-02, el promedio ponderado de sus alumnos se incrementó en 2,3 puntos; y en promedio acumulado, 1 punto.

Por otro lado, la participación en actividades como webinars, talleres y concursos virtuales ha sido bastante intensa. “La virtualidad ha permitido una asistencia sostenida y significativa a las actividades organizadas por la Universidad de Lima. Ha participado una mayor cantidad de egresados, ya sea como expositores o asistentes”, comenta García.

Se espera que tanto las calificaciones como la asistencia a diversas actividades se mantenga de esa forma en el 2021.


Asimismo, el profesor Parodi recuerda que, si bien la principal desventaja la virtualidad es la falta de contacto físico, “pronto nos acostumbramos. En ese sentido, hay que seguir poniéndole muchas ganas. Son clases más agotadoras que las presenciales, pero podemos hacerlas muy parecidas a las presenciales.

Un cambio que seguramente se dará en las carreras lo menciona Jeff Magioncalda, CEO de Coursera, en una entrevista al diario El País de España. Para él, la educación se enfocará más en el mercado laboral. Es decir, en adelante, todas las carreras, incluso las de Humanidades, deberán incluir cursos básicos de datos, estadística, habilidades de análisis y hasta programación. El mundo de hoy es muy distinto al de hace un año, las universidades se han adaptado muy bien al contexto y ahora notan las ventajas.

VENTAJAS

1. Ahorro de tiempo y dinero. No hay que desplazarse largas horas en el tráfico para ir a clases. Se ahorra dinero en desplazamientos y comidas fuera de casa.

2. Cuidado del medio ambiente. Es posible ejercitar
 la digitalización de profesores y estudiantes. No se realizan gastos por impresiones y se protege el medio ambiente.

3. Más información. Muchos recursos tecnológicos se encuentran a la mano, lo cual permite compartir información.
Se puede estudiar desde cualquier lugar del mundo.

DESVENTAJAS

1. Responsabilidad. El estudiante trabaja en solitario y se corre el riesgo de caer en el desánimo. Demanda más disciplina.

2. En salud. Resulta cansador mantener la concentración muchas horas frente a una pantalla, daña la vista y puede provocar lesiones musculares.

3. Infraestructura. Mala conexión a Internet. Falta de determinado software. Equipos lentos. Distracciones del hogar.

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